SANTA RAFQA EL RAYES: EL VALOR DEL SUFRIMIENTO

CANONIZACÓN 10 DE JUNIO 2001 

EN ROMA POR S. S. EL PAPA JUAN PABLO II


EL LIBRO DE  LA VIDA CON LA NOVENA A SANTA RAFQA

 ESTÁ A LA DISPOSICIÓN DE LOS FELIGRESES, en la Diócesis Maronita de México

Rebeca El Rayes monja de la Orden Libanesa Maronita -EL LIRIO DE LÍBANO- como se ha llamado a esta admirable mujer, alcanzó el grado de beatitud el 17 de noviembre de 1985, dado por El Papa Juan Pablo II, con la siguiente formula :

"Después de escuchar el parecer de La Congregación para las causas de los Santos, con nuestra autoridad Apostólica, establecemos que La Venerable Sierva de Dios, Rafqa El Rayes, de ahora en adelante sea llamada BEATA y que su fiesta pueda celebrarse, en su lugar de origen el día de su transito al cielo, es decir, el 23 de marzo de cada año, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo".

Acompañaron, en ocasión de su beatificación a la Beata Rebeca, miles de fieles de la Comunidad Maronita de Líbano y de La Comunidad Maronita Mundial.

Este por ahora ha sido el último paso en la vida de esta religiosa maronita, que es modelo para todos los cristianos.

Su vida es brillante ejemplo de fe inquebrantable y devoción a Dios en medio del sufrimiento.

Poco se sabe de la infancia de Rebeca; sólo que llegada su adolescencia, su familia se propuso casarla y ello provocó amargos altercados entre su madrastra y una de sus tías, Rebeca no pudo soportar esto y decidió huir y hacerse monja, en El Convento de Nuestra Señora de la Liberación en Bikfaya, que pertenecía a las religiosas Mariamettes. Su familia la siguió para convencerla de regresar, sin embargo, otra religiosa les informó que la decisión de Rebeca era irrevocable. En este momento ella hizo el propósito de servir a Dios, todos los días de su vida, aun en medio del sufrimiento.

Tiempo después la comunidad de las religiosas Mariamettes desapareció, por conflictos políticos. Y Sor Anissa, que tal era su nombre religioso, accedió al monasterio de La Orden Libanesa Maronita, nuevamente como Rebeca, donde vivió hasta el final de sus días.

Rebeca fue conocida por su heroísmo, coraje y firmeza. Como religiosa fue ejemplo de su Regla, actuando siempre con dulzura y recogimiento. Cuando todavía gozaba de buena salud, un día en oración, reprochó a Dios : el por qué la tenía abandonada, y no la visitaba con -- alguna enfermedad — dándole así la oportunidad de acompañar a Jesús en su pasión. Dios escuchó su petición y la enfermedad hizo presa de ella, primero con la ceguera y después con la parálisis progresiva.

Tuvo que resistir agudísimos dolores, como cuando le hicieron una intervención quirúrgica para remover su ojo derecho, sin anestesia, a esto siguió tal sensibilidad a su vista, que sólo podía estar en un cuarto oscuro para aminorar en algo el dolor. Después sufrió terrible artritis crónica, que eventualmente la desfiguró por completo. En medio del sufrimiento Rebeca jamás se quejó, ni molestó a nadie, únicamente se le oía decir : Para la Gloria de Dios, en comunión con la pasión de Cristo.

Antes de su muerte, el cuerpo de Rebeca , se había convertido en un montón de huesos cubiertos de fina piel, incluso las religiosas que la atendían , temían moverla por miedo a que se dislocaran todos sus huesos.

Su enfermedad se fue agravando y finalmente murió el 23 de marzo de 1914. Con su último aliento todavía repitió la oración : Jesús y María os doy el corazón y el alma mía.

La beata Rebeca se propuso durante toda su vida ir más allá del simple servicio de Dios. La meditación sobre la vida de esta insigne mujer debe mover a todo cristiano a aceptar las dificultades y sufrimientos con mayor resignación, a aceptar la voluntad de Dios y a dar al sufrimiento un valor auténticamente cristiano con el fin de que : " en el terrible combate entre las fuerzas del bien y del mal, cuyo espectáculo se ofrece en nuestro mundo contemporáneo, venza el sufrimiento en unión con la cruz de Cristo." (Salvifici doloris n.31)

El ejemplo que ha legado a la humanidad  Santa Rebeca, es tal, que la comunidad maronita mundial  agradece a Dios por su infinito amor y generosidad, ya que S.S. el Papa Juan Pablo II ha otorgado su beneplácito a la causa de la Beata Rafqa (Rebeca) estableciendo su próxima canonización para el día 10 de junio del presenta año 2001.

Vida de la Beata Rafqa ElRayes

Nació en1832 en Himalaya – Líbano. Huérfana a los 7 años. En 1855, a los 21años abrazó la vida consagrada entrando en el convento de las hijas de María en Bikfaya. En 1871, cuando fue disuelta su congregación, entró en la orden Libanesa maronita para convertirse en monja de clausura. En 1873 celebró sus votos solemnes. Un día mientras rezaba pidió a Dios que la visitara con una enfermedad. Así, en 1885 se enfermó quedándose ciega y paralítica conociendo una secuencia de terribles dolores durante 43 años. Murió en 1914. En 1925, por la fama de su santidad y sus milagros, fue solicitada su Beatificación. El 17 de noviembre de 1985 fue proclamada Beata y el 10 de junio 2001 fue proclamada Santa, por Su Santidad el Papa Juan Pablo II en la Basílica de San Pedro en Roma.     
 

Oración para obtener favores

 ¡Oh! Dios, que a  Santa Rafqa (Rebeca) la hiciste eximia amante de la perfecta abnegación y de la Cruz, por medio del sufrimiento; concédenos que, imitando su ejemplo, nos santifiquemos mediante los sufrimientos inseparables de nuestra existencia, como respuesta de amor al Amor del Crucificado, te pedimos por su intercesión la gracia de (favores)………Fortalece nuestra fe, nuestra esperanza y nuestro amor, para que alimentándonos de ti, podamos alcanzar la gloria eterna. Por Cristo Nuestro Señor.

                            Padre Nuestro, Ave María y Gloria

Frases  de la Beata Rafqa (Rebeca)

que resumen su vida de piedad y sufrimiento unida a la Pasión de

Nuestro Señor Jesucristo.

 1).-  “Yo quisiera hacer un noble empleo de mi vida…dar a Cristo todo mi amor. Él solo es más grande que mi corazón.”

2).-   “Miré la imagen de Nuestra Señora, oí su voz que penetraba en mi conciencia, diciendo: “Tú serás religiosa.”

3).-   “Me maravillé al ver a la Superiora aceptar inmediatamente mi petición (de ser admitida) sin preguntarme nada. Atribuí esta a Nuestra Señora de la Liberación, que había visto en la Iglesia.”

4).-   “Rogué a la maestra de novicias que me dispensaran de verlos ( a mi padre y a mi madrastra), desde entonces no los he vuelto a ver más en toda mi vida religiosa.”

5).-   “Dios mío, yo quiero que mi voluntad sea, en todo, semejante a la vuestra”

6).-   “En presencia de Dios Todopoderoso, de la Bienaventurada Virgen María, de nuestro Bienaventurado Padre San Antonio “El Magno” y de todos los santos. Delante del Superior General de la Orden libanesa Maronita, el Reverendísimo Abad Afram El-Becherráwi, yo Sor Rafqa (Rebeca) hago profesión de pobreza, castidad y obediencia, según el tenor de nuestras Santas Constituciones.”

7).-   “Llena de salud y actividad; no me acordaba de haber estado enferma en estos años de mi vida. Entonces me dirigí a Dios con estas palabras: ¿Por qué Dios Mío te alejas de mí, y por qué me abandonas?…¿Por qué no me visitas con una enfermedad?. ¿Habrás olvidado a tu esclava.?

8).-   “En el momento de dormir, sufrí un dolor muy fuerte en la cabeza, que se propagaba encima de mis ojos, hasta el estado en que usted me ve: ciega.”

9).-   “En comunión con los sufrimientos de Cristo.”

10).-  “Mi dulce Salvador ha sufrido más que yo. La Cruz es mi sola consolación.”

11).-  “Vi mi ojo arrancado que caía a tierra, con mi otro ojo palpitándose y agitándose. Sentí saltar chispas y un dolor que no puedo describir. La tierra giraba alrededor de mi.”

12).-  “Para la Gloria de Dios” “En comunión con la Pasión de Cristo. Con la corona de espinas de tu cabeza, ¡Oh! Mi Señor”

13).-  “Sí, soy feliz, porque doy todo al Buen Dios. Ardo siempre en las profundidades de mi ser , para hacer su Santa Voluntad.”

14).-  “Con los sufrimientos de Jesús; sufrí mucho, Jesús sufrió más que yo.” “Él fue pobre y abyecto, desconocido y despreciado; odiado, calumniado y perseguido; traicionado y vendido a vil precio; censurado, acusado y condenado injustamente; abofeteado y burlado; arrastrado con la soga al cuello; flagelado hasta la sangre; despojado con infamia; coronado de espinas; cargado con la Cruz; cubierto de escupitajos; golpeado. Ultrajado y ridiculizado; atado a un madero infame; envilecido; aniquilado delante de los hombres.

     Mi cabeza no está coronada de espinas, no hay clavos en mis pies, ni en mis manos. Y además, tengo culpas que expiar; pero Él, ha sufrido por amor a nosotros una infinidad de oprobios y muchos sufrimientos.”

15).-  “Hermanas mías, nacimos sobre el Calvario; meditemos la Pasión del Salvador con las lágrimas del arrepentimiento. Vayamos al pie de la Cruz gimiendo nuestros desordenes, contemplando la obra del pecado. Oremos a las 5 llagas de Cristo; con sentimientos de la más viva caridad.”

16).-  “No, no tengo miedo a la muerte, la espero desde hace mucho tiempo; que Dios me de las fuerzas para amar a la muerte.”

17).-  “Quiero ser juzgada por Aquel a quien he amado mucho.”

18).-  “¡Oh! Jesús…¡Oh! María…¡Oh! San José…os doy mi corazón, mi alma…en vuestras manos pongo mi espíritu.”

 Espiritualidad de la Beata Rafqa (Rebeca) en su camino a la perfección.

 SU FE

 1.-   “Fortificad vuestra fe. Sí tenéis fe no tendréis miedo a nada.”

2.-   “Lo que viene de Dios debemos aceptarlo con una completa resignación. El Alfarero es maestro de su pasta, hace lo que le place. Que su Santa Voluntad sea hecha.”

 SU ESPERANZA

 1.-   “La enfermedad que nos aparta del mundo; no nos apartará de la vida.”

 SU AMOR

 1.-   Prefería Dios a todo.

 LA EUCARISTÍA

 1.-   “Cristo en el Calvario murió una vez para todos; en el Sacramento de la Eucaristía Él renueva para cada uno su muerte y le aporta los frutos. Poseámoslo encerrémoslo en nuestro corazón: Él es nuestro querido cautivo.”

2.-   “Recurrid al Amigo Divino del Tabernáculo, en cualquier ocasión, pena, dificultad.”

3.-   “Habitúense a la compañía de Jesús con visitas frecuentes y cotidianas al adorable Compañero del Tabernáculo.”

4.-   “La Hostia es mi vida, me sostiene poderosamente, para terminar el día de mis sufrimientos.”

5.-   “¡Oh! Mi Jesús, derrama en mi un poco de tu inmenso amor! Tengo tanta necesidad de amor, para decirte siempre: Fiat, consentir en todos los sacrificios, aceptar alegremente todas las inmolaciones.”

6.-   “Jesús que bueno eres, te amo y te agradezco.”

  A LA VIRGEN

 1.-   “Ayúdame a cicatrizar las heridas de tu Hijo.”

 AL PRÓJIMO

Sor Ursula la Superiora.

 1.-   “Su caridad para las monjas había alcanzado un grado eminente de perfección. Las amaba a todas con un amor igual.”

 OBEDIENCIA

 1.-   “No, no quiero nada. La religiosa debe ser dócil y maleable entre las manos de los superiores, como el bastón en la mano del ciego.”

 HUMILDAD

 1.-   “No merezco ser religiosa. Agradezco a las religiosas que me aceptan, me cuidan, me soportan y me dan de comer. Que Dios guarde a la Orden.”

 PACIENCIA

 1.-   “¡Oh! Jesús me asocio a tu Pasión. He sufrido mucho. Jesús habrá sufrido más que yo.”

 ALEGRÍA

 1.-   “Estoy aquí (en el convento), como sí estuviera en el cielo. La Superiora es una madre amable. Y agradezco a Dios por mi ceguera, porque la merezco, a causa de mi pecado. La sufro con paciencia, porque es un regalo para la salvación de mi alma.”

2.-   “Estoy contenta y muy cómoda, todas las hermanas están a mi servicio, estoy mejor que la Reina de Inglaterra.”

 TRABAJO

 1.-   “La desocupación es del diablo.” A sus hermanas

2.-   “Todo enfermo debería trabajar, tanto como su estado de salud no se lo impida completamente.”